- F uera de que nunca dejarán de ser un crimen contra el género , de que son la manifestación más pura y natural de una especie que nunca abandonará la expresión brutal de calificar al número como el objetivo y a la tecnología como el oportuno medio de aniquilación, a grandes rasgos, los factores políticos más sobresalientes de las grandes guerras se asemejan en varias puntos, y uno de ellos es que, éstas, comienzan por cosas que (realmente) no valen la pena... Si bien el liberalismo romántico las califica como un homicidio de masas (desproporcionado, pero a la vez consensuado) en donde una parcialidad sucumbe en clara desventaja numérica ante la intención que reclama una visión homicida de la política emanada desde aquél estado todo poderoso que enunciara M.Weber, y que en recurrencia de todas sus fuerzas vitales concentra su poder en contra de la vida ajena. La guerra no solo es un tema de dominación, ante todo, es una postura moral… La teoría del horror sie...